¡A que te meto! (Segunda Parte)
Ayer nos recreábamos con la agresión de Amy Winehouse en el festival de Glastonbury, en Inglaterra. Pues ya sabemos cuál fue el motivo que hizo que la cantante se volviese loca del coño: Resulta que alguien del público tiró un sombrero a la yonki y el objeto le cayó en el moño. Y ya se sabe, el peinado de la Winehouse es improfanable. Por eso, la chica intentó castigar al osado y propinó un codazo a quien creyó que era.
Sin embargo, el asaltado, un joven poco agraciado que responde al nombre de James Gostelow, cobró sin tener culpa de nada. Lejos de intentar de denunciar a Amy y sacarle pasta, la víctima le quita hierro al asunto y asegura que el incidente "forma parte de la experiencia de Glastonbury". Es más, el muchacho alardea de lo ocurrido: "Estoy contento porque conseguí verla y ella hizo un gran concierto. Además, no todo el mundo puede decir que ha sido golpeado por Amy Winehouse". Pues eso, que a parte de ser borderline, el tal James es sordo, porque la voz de la cantante sonaba como una carraca.
Como sé que te va la marcha, aquí tienes la oportunidad de ver la agresión desde dos nuevos ángulos: el de otro fan del público y el captado por la cámara del propio agredido.
Pero ésta no fue la única anécdota rememorable de la ya pasada edición de Gastonbury. ¿Recuerdas que Noel Gallagher, de Oasis, criticó la contratación de Jay Z en el festival? Pues así respondió el rapero cuando irrumpió en el escenario del festival:
La coña tuvo su gracia al principio, sí, pero podía haber durado un poco menos, ¿no? Más que nada porque Jay Z no se sabía la letra y afina menos que Esther OT.
