Amy: "¡A que te meto!"
Éstas son las palabras que pasaron por la cabeza de la cantante durante el concierto celebrado en el festival inglés de Glastonbury el pasado viernes. El desencuentro ocurrió cuando Amy Winehouse quiso acercarse a sus fans. Parecía que todo iban a ser muestras de cariño, pero alguien del público debió decirle algo que no agradó a la muchacha del moño. Ella no se lo pensó dos veces y zanjó el asunto con unos cuantos puñetazos. Así se las gasta, la tía chunga:
Si todo sigue igual, tendremos a la Winehouse de visita en Madrid este viernes, más aseada y con una actitud algo más positiva. Y digo sólo "algo", porque en su cita en Glastonbury siguió poniéndose como las cabras de Maroto. Claro que lo peor estuvo en el aspecto musical: la joven cantó como una urraca. ¿Simple afonía o pérdida de facultades? No sé, pero es evidente que Amy tiene menos voz. Puedes comprobar tú mismo su degradación en sólo doce meses:
- 'Rehab' en Glastonbury 2008
Una pena, sí.

